Consejos Prácticos para una Alimentación Saludable en la Familia
- 11 mar
- 4 Min. de lectura
¡Saludos a todos! Lo prometido es deuda.
Muchos de mis pacientes que son padres, así como personas que encuentro en mis talleres o en la calle, me preguntan qué pueden hacer para que sus hijos se alimenten mejor y crezcan saludables. Aquí encontrarán varias ideas y recomendaciones para lograrlo.
1. Establece una rutina alimenticia.Intenta que toda la familia se siente a la mesa para el desayuno y, definitivamente, durante la cena. Así los niños saben qué esperar y esto les provee una sensación de comodidad y estabilidad.
2. Aprovecha el momento de la comida para compartir.La tecnología y otras actividades ocupan cada momento de nuestras vidas. El tiempo de compartir alimentos juntos provee la oportunidad de conversar y escuchar a los niños sin interrupciones. El tiempo de comer no es para discutir ni regañar, sino para mantenerse juntos en armonía. Esto juega un papel importante en la relajación, lo cual aumenta el apetito y también la autoestima.
3. Los niños aprenden con el ejemplo.Los padres pueden ser el mejor o el peor modelo. No podemos pretender que los niños consuman alimentos saludables si nosotros no lo hacemos. La enseñanza comienza con tu ejemplo. Consume alimentos y meriendas saludables y no saltes comidas.
4. Comienza temprano.Mientras más temprano empieces a ofrecer alimentos saludables a tus hijos, más fácil será el proceso.
5. Limita la comida chatarra.Verifica las porciones, pero no te obsesiones con contar calorías ni hables de tu peso delante de los niños. Evita utilizar la regla de “comer todo lo que hay en el plato o habrá consecuencias”, ya que puede crear asociaciones negativas con la comida, afectar la autoestima y generar una imagen negativa de sí mismos.
6. Ofrece opciones saludables.Dales varias alternativas para que sientan que tienen libertad de escoger, pero siempre dentro de opciones saludables.
7. Evita acompañar la comida con sodas o jugos.Esta rutina no es saludable, especialmente para los niños. Cuando toman jugos o sodas con la comida, suelen comer menos porque se llenan más rápido.
8. Cuidado con el postre.No lo utilices como recompensa para que el niño coma su comida, porque envía el mensaje equivocado. De vez en cuando está bien comer algo de postre, pero no debe ser la norma. Tampoco lo quites como castigo, ya que ambos extremos transmiten una relación negativa con la comida.
9. Los adultos deciden qué se compra.La pregunta importante es: ¿Quién compra los alimentos en tu casa, los niños o los adultos? Si tú no lo compras, los niños no lo consumirán (al menos en casa). Ellos insistirán en alimentos poco saludables, pero lo importante es mantenerse firme.
10. Enséñales el proceso de los alimentos.Considera enseñarles desde lo básico: sembrar vegetales, hierbas o frutas. Los niños se sienten más inclinados a consumir lo que han ayudado a cultivar, recoger o cocinar. No necesitas un jardín grande; un pequeño huerto en contenedores en el balcón es suficiente.
11. Inclúyelos en la planificación y preparación.Permite que participen desde el momento de comprar alimentos. Este es un buen momento para enseñarles a leer etiquetas y buscar opciones más saludables. Revisa los gramos de azúcar y sodio, y presta atención a los ingredientes. Permíteles escoger entre varias opciones saludables.
12. Haz lo mismo con las meriendas.Ayúdales a identificar cuáles son más saludables. Afortunadamente, existen muchas opciones buenas en el mercado. Puede parecer un proceso largo, pero recuerda que lo que les enseñes desde pequeños ayudará a desarrollar hábitos saludables para toda la vida.
13. Cuidado con las meriendas procesadas.Según expertos de la Clínica Cleveland en Ohio, una vez que los niños prueban snacks dulces, crujientes y salados, es muy difícil que los abandonen. Por eso recomiendan evitar introducirlos cuando sea posible. Es mejor preparar meriendas en casa con nueces, semillas o frutas frescas. Si no es posible, busca opciones lo más naturales y saludables posible.
14. Ten paciencia.Puede tomar entre 8 y 10 intentos antes de que un niño acepte probar un alimento nuevo. No te rindas; usa la creatividad y preséntalo en diferentes formas o recetas.
15. Ofrece alimentos nuevos cuando tengan hambre.Y combínalos con otros alimentos que ya les gusten.
16. Introduce un alimento nuevo a la vez.No presentes demasiadas cosas nuevas al mismo tiempo, porque puede resultar abrumador.
17. Sé creativo con meriendas y postres.Prepara opciones caseras para reducir el consumo de azúcar y hacerlas más naturales. Usa frutas, por ejemplo en batidos.
18. Considera alternativas a la leche regular.Puedes probar leche de almendras, avena o coco.
19. Ofrece agua en lugar de sodas.
20. Prepara jugos naturales con frutas frescas.
21. Incluye vegetales diariamente.Intenta añadirlos una o dos veces al día. Usa la creatividad: muélelos y añádelos a las salsas, córtalos en figuras o preséntalos de forma divertida. Por la salud de los niños, hay mucho que podemos hacer desde casa.
22. Recuerda siempre:TÚ puedes ser el mejor o el peor ejemplo. Comienza a practicar lo que le pides a tus hijos que hagan. No lo pienses, hazlo. El tiempo no perdona y la mala alimentación tampoco.
Deseo que estas ideas puedan servir de guía para hacer cambios saludables para ti y para toda tu familia.

En Salud,
Hasta la Próxima.
©2026 Dra. González - Five Element Health (Salud con Cinco Elementos)



Comentarios